Restos mortales, de Donna Leon

Restos mortales, de Donna Leon editado por Seix Barral

Restos mortales, de Donna Leon por JoseVi Blender

“Es bonito regresar a casa. La mejor época es el verano. Es bonito recibir la visita de recuerdos dormidos por el asqueroso cotidiano quehacer. Un momento de solaz esparcimiento para aprovechar y volver a tus raíces. Negras. de las primeras que recuerdas que te recogijaron en un sofá. Con manta o sin ella, la época del año importa poco. Una sensación de seguridad.

Se cumplen las bodas de plata del primer caso que nos narró Donna del querido Guido Brunetti. Fue en Muerte en la Fenice. Ya van 25 años.

Ningún avance en los planteamientos. Nada que no sepamos de nuestro insigne y veterano comisario. Pero las novelas van transformándose. Nada es eterno. Las historias de Guido también. Sus aventuras empiezan a interesarnos menos que él. Y la Sra. Leon nos lo va revelando en su habitual vida hasta que empezamos a asombrarnos de lo que somos capaces de preveer sobre sus reacciones. Nos asombramos de lo que llegamos a conocerlo hasta que el punto de tener la osadía de empezar a considerarlo un frecuente de nuestra vida, cada vez más virtual. Nos cuenta sus dichas y sentimientos, cada vez más profundos. Era de esperar, Veintiséis novelas con el mismo protagonista necesitan una renovación, y ésta va dirigida hacia un mayor énfasis en los sentimientos personales y humanos de un tipo que, para quienes desde hace años que lo seguimos nos resulta, al menos a mí me pasa, un miembro más de nuestra adoptiva familia imaginaria.

Los casos van sirviendo de pretexto para contarnos episodios, circunstancias y posiciones sobre temas importantes. En este caso la amistad, la trascendencia, la honradez, el legado que dejamos.

Con un relato de tintes medioambientales, donde los poderes no se acercan siquiera a comportamientos respetables, como era de esperar, Guido se refugia en un retiro personal de pensamiento y contemplación en los canales adyacentes de Venecia, un lugar fuera del alcance de curiosos y persistentes portadores de cámaras fotográficas donde todavía se pueden encontrar vestigios de vida antecesoras a la vorágine contemporánea de prendas y pagos en la que se encuentra sumisa Venecia, y el resto del mundo. ¡Quién la hubiera podido disfrutar en décadas anteriores!

Restos Mortales y si no, Donna Leon, y si no, Guido Brunetti, van devolviéndonos a un mundo literario que cada vez es más difícil de encontrar. Una vuelta a casa. Reconfortante.”

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Te daré un beso antes de morir, de Estela Chocarro

SomNegra te invita a la sesión de firmas, de Te daré un beso antes de morir, Estela Chocarro.

SomNegra con la colaboración de Maeva ediciones y Estela Chocarro, organiza el 9/11/17 de 18:00 a 19:00 una sesión de firmas donde podrás charlar con la autora mientras te dedica su libro.

Además y gracias a Maeva ediciones esta sesión tiene premio, puesto que los tres primeros que reserven en nuestra web somngra.com y los tres primeros que compren su ejemplar en la sesión de firmas de SomNegraBCN (C/Aragó,108) se llevarán gratis un ejemplar también dedicado de El próximo funeral será el tuyo.

No pierdas el tiempo y consigue el tuyo!!!

Compra dedicada: Te daré un beso antes de morir

Inspector solo, de David Jiménez “El Tito”

Inspector Solo, de David Jiménez “El Tito”

Inspector Solo, David Jiménez “El Tito”, 2017. por Graciela Moreno

Ediciones Versátil.

Sinopsis: La vida de Marcial Lisón quedó marcada desde el mismo momento en que el Asesino del café puso un pie en la ciudad de Cartagena. Conocer su identidad dieciocho años después, lejos de haber supuesto un alivio para el inspector, hizo que descubriese que su pasado descansa sobre una mentira con la que es difícil convivir. Desde entonces, Sola, un galgo recogido junto a unos contenedores de basura, se ha convertido en su única familia. Su carácter hosco y alejado de lo políticamente correcto tampoco le ha permitido granjear grandes amistades; más allá de la de Zoe Ochoa, su compañera, y Sasha, una prostituta rumana con la que comparte algo más que sexo.

Despertar en el interior de su coche, frente al edificio de Sasha, sin recordar cómo ha llegado hasta allí, y descubrir que la han asesinado, solo será el comienzo de una vorágine autodestructiva que alcanzará su cénit cuando Marcial compruebe que Zoe lo ha traicionado. Pero ¿por qué no recuerda nada de esa noche? ¿Cómo gestionar una investigación en la que las evidencias se empeñan en convertirlo a él en el principal sospechoso?

Estos interrogantes sumirán la existencia de Marcial Lisón en una ingobernable zozobra en la que estabilizar su vida y demostrar su inocencia se convertirán en su verdadera obsesión.

Reseña: “Aún no es tiempo de peros”, dice Marcial Lisón, pero para él, tampoco es tiempo de cambios, ni de perdón. En un viaje a la parte oscura del ser humano, esta segunda entrega del particular inspector de la Policía Nacional, aborda una historia amarga, tributaria de heridas aún sin sanar. Los lectores de la obra que inicia la serie, Muertes de sobremesa, reconocerán en estas páginas al policía cuarentón, insensible, poseedor de una violencia apenas contenida, que hace honor a su sobrenombre y al título de la novela y que sustenta su existencia en tres seres vivos, su galga, Sola, su compañera, Zoe y la prostituta con la que cubre su necesidad de sexo, Sasha. La muerte de esta última pondrá de manifiesto la soledad en la que vive, la confianza en sí mismo y los cimientos de su vida: “Si algo había interiorizado Marcial durante la investigación del asesino del café era que las personas no son lo que vemos, sino lo que no sabemos. Aquello que cada individuo oculta dice más que todo lo que muestra”. La forma de vida del inspector y sus reacciones están justificadas por su pasado, reafirmadas todavía más con lo que va encontrando en el presente y me atrevería a decir, con lo que va a ser su futuro. Su compañera, Zoe, pondrá el punto de humanidad necesario en esta historia, en la que se verá obligada a cuestionarse su lealtad a su jefe, su trabajo y la relación sentimental que acaba de iniciar con uno de sus compañeros.

El autor nos lleva de la mano en un recorrido por la histórica ciudad de Cartagena, escenario de una trama compleja y bien desarrollada. Estamos ante una historia intensa, de lectura ágil, 378 páginas divididas en 46 capítulos con escenas cortas que contienen constantes referencias a la trama anterior por lo que puede leerse sin necesidad de conocer la primera, aunque el lector la disfrutará aún más si conoce los personajes desde el principio.

Una buena novela negra de la que cabe esperar una tercera entrega.

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David Jiménez “El Tito”

Autor: David Jiménez Martínez (Cartagena, 1978) es licenciado en Biología por la Universidad de Murcia. En la actualidad, después de haber desarrollado su carrera como biólogo en el ámbito del control de calidad, ejerce en Castellón como agente marítimo de Vigilancia Aduanera, un cuerpo policial adscrito a la Agencia Tributaria que se encarga de la represión del contrabando. Tras colaborar durante unos meses con Castellón Noticias redactando artículos sobre novela negra, decidió dar el salo y escribió Muertes de sobremesa (diciembre de 2015, ACEN), con la que consiguió abrirse un hueco en el difícil panorama literario contemporáneo.