Carretera de plata, de Stina Jackson.

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Carretera de plata, de Stina Jackson

CARRETERA DE PLATA, Stina Jackson, 2019. por GRAZIELLA MORENO.

RBA. Serie Negra.

AUTOR: Stina Jackson (Skelleftea, 1983) es una autora originaria del norte de Suecia. A los veintidós años se trasladó a Estados Unidos. En Denver (Colorado) inició sus estudios de Derecho hasta que decidió volcarse en la literatura. Fruto de tres años de esfuerzos es su primera novela negra, Carretera de Plata, que ha batido récords de ventas en Suecia como debut literario y también ha sido premiada como la mejor obra del género negro publicada en Suecia en 2018, un galardón concedido por la Academia Sueca de Escritores de Novela Negra. 

SINOPSIS: Por tercer año consecutivo, Lelle dedica las noches a recorrer la Carretera de la Plata. Conduce buscando obsesivamente a Lina, su hija, que desapareció sin dejar rastro cuando aguardaba el autobús. Ha pasado tanto tiempo que todo el mundo ha perdido la esperanza de encontrarla. Todos menos Lelle, que no se da por vencido.

Pero ese no es un verano más. A un pueblo de la zona llega Meja, una adolescente harta de aguantar la vida errática de su madre, una mujer incapaz de proporcionarle un hogar estable. Conforme se acerca el otoño, la desaparición de otra chica unirá los destinos de Lelle y Meja para siempre. 

RESEÑA: La luz. La luz eterna, días y noches que no se distinguen. El sol de medianoche transforma el paisaje, las personas, sus ritmos vitales. Durante las noches de verano, Lelle sigue buscando a Lina, su hija desaparecida hace ya tres años. Recorre con su coche la Carretera de Plata, una antigua vía de comercio de ese metal que une Nasafjäll y el golfo de Botnia al norte del país. Tres años sin tener noticias, ausente desde el día en el que la dejó en una parada de autobús en esa misma carretera, sin que su padre tenga ninguna explicación lógica para ello, más que sigue viva, en algún lugar. Es lo que quiere creer porque no puede aceptar otra cosa. Recorre, incansable, enredado en una espiral autodestructiva, las casas abandonadas, rincones remotos, enfrentándose a personas que viven aisladas en mitad del bosque, en lugares en los que la naturaleza es la que marca los tiempos, moldea las reacciones humanas. Y cuando termina el verano, y empieza el otoño y el invierno acecha, la búsqueda se hace imposible: 

En ocasiones, se despertaba en el sofá al amanecer, congelado y entumecido, sin haberse lavado los dientes. La densa oscuridad lo obligaba a ceder ante ella. Los recuerdos del sol de medianoche de las largas noches al volante se le antojaban irreales en esos momentos, cuando tenía que luchar por cada hora de vigilia. Al ver su reflejo en las ventanas oscuras, supo que se hallaba sentado solo. Sin embargo, en sus sueños, ella estaba allí con él.”

Paralelamente a esta búsqueda conoceremos a Meja, una adolescente que llega a la región con su madre, Silje, para vivir con el hombre que ésta ha conocido en Internet. Meja sueña con una existencia corriente, añora la estabilidad que no ha tenido nunca, ya que su madre la ha arrastrado consigo a otra búsqueda, la de la propia identidad; una madre incapaz de ser autónoma, víctima de sus adicciones y de sus trastornos mentales. Acostumbrada a cuidar a Silje, Meja conocerá a un chico de su edad, miembro de una familia muy particular que le abrirá los ojos a una realidad diferente y será la puerta que le conducirá a una vida que ella espera mejor: 

“Hacía mucho tiempo que no tenía un cuarto únicamente para ella. La mayoría de las veces solo había contado con sus propias manos para ocultar los ruidos. El fragor de las maldades adultas, de la desesperación, de los cuerpos embistiéndose mutuamente. Daba igual cuán lejos se fueran a vivir, los ruidos siempre acababan alcanzándola”. 

La desaparición de otra chica de edad y características físicas semejantes a la hija de Lelle, pondrán de manifiesto la inoperancia de una policía que parece esperar sencillamente a que algo suceda, y los caminos de Lelle y Meja acabarán encontrándose para descubrir la verdad.

Trescientas quince páginas divididas en dos partes, capítulos cortos, ágiles. No estamos ante una novela negra más, o ante lo que algunos podrían pensar, una novela “nórdica” más. La autora propone una historia que va más allá de descubrir respuestas y saber quién es el culpable, de describir un paisaje o una forma de vida moldeada por el clima. Construye unos personajes sólidos, alejados de estereotipos, que el lector percibe como reales, sin artificios. Con una escritura sensible, delicada y potente, pone de manifiesto las bondades y maldades del ser humano de forma sencilla y sin adornos. 

Una historia de búsquedas, de respuestas, de necesidades vitales, absolutamente recomendable para los amantes del género y de la buena literatura. 

Comprar: Carretera de plata.

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