El santo al cielo, de Carlos Ortega Vilas

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El santo al cielo. (2016)

Autor: Carlos Ortega Vilas.

Diseño de portada: Raúl Lázaro

Editorial: Dos bigotes.

por MONTSE GALERA

Sobre el autor: Carlos Ortega Vilas nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1972. Escritor, profesor de español —labor que ha desempeñado tanto en España como en Grecia—, corrector profesional y de estilo, ha sido responsable entre los años 2007 y 2014 de los cursos de escritura de relato en Letra Hispánica (Salamanca). Desde 2015 coordina los talleres de escritura creativa Fuentetaja en Las Palmas de Gran Canaria. Colabora asimismo con El País en la edición digital de El Viajero. Es autor del libro Tuve que hacerlo y otros relatos (Baile del Sol, 2015). Sus relatos han aparecido en diversas antologías, como Diario del Padre Tadeus Rintelen / Resaca negra (Ediciones Hontanar, 2013), A los cuarenta y otros relatos en crisis (Ediciones Beta, 2011) o La lista negra: nuevos culpables del policial español (Salto de Página, 2009), entre otras.

Sinopsis: Aldo Monteiro, inspector jefe de la Brigada de Homicidios y Desaparecidos de la Policía Nacional, tiene una debilidad: los santos. Conoce el martirologio de memoria y no pierde ocasión de demostrarlo. Sin embargo, cuando el teniente Julio Mataró, su enlace con la Guardia Civil, le revela el nombre del cadáver que están contemplando, experimenta cierta decepción: «Orion Dauber» no posee resonancias muy cristianas. Tampoco hay nada en ese piso, cerrado desde el interior, que confirme su identidad: no se ha encontrado huella alguna. ¿Quién es Orion Dauber? ¿Y qué relación guarda con Daniel, un adolescente desaparecido dos años atrás cuyo caso sigue obsesionando al inspector?

Silvia lleva una vida rutinaria que parece perseguir un único propósito: anestesiar los recuerdos. Tal vez por eso no es muy amiga de apegarse a los objetos. A excepción, quizás, de ese prendedor que lleva en el abrigo y del que ya no puede prescindir. Un viejo alfiler de sombrero que pronto adquirirá una función más temible. Algo que todavía desconoce… como tampoco sabe que, desde hace unos meses, alguien la sigue.

Es invierno. Quedan pocos días para Navidad. Aldo y Julio se enfrentan al caso más complejo de sus carreras, un juego de apariencias y equívocos que se entrecruzará con el destino de Silvia, marcado por un hecho del pasado que se extiende como una sombra amenazadora sobre todos los personajes.

Reseña: Es un placer reseñar una novela que te ha parecido magnifica, sobre todo si su recién nominación a los Premios Mejor Novela VLCNEGRA 2017 viene a confirmártelo. Aun así, he de reconocer que en cuanto me comprometí a escribir estas líneas lo primero que hice fue ladear la cabeza y hacer un rápido cálculo de cuántas páginas comprendía su grosor: casi 600. Bien. Vale. No pasa nada. El mundo es de los valientes. Pero es que cuando el autor empieza su historia desvelando la autoría del crimen no puedes evitar preguntarte si 600 no van a ser muchas. ¿Cómo las va a llenar?

Pues estupendamente. Con giros, regiros, quiebros y magníficos puntos de tensión con los que Carlos Ortega arma una historia que va creciendo sin tregua; la edifica mediante una gran cantidad de diálogos ensamblados como si se tratara de una escalera de caracol con sus huellas y contrahuellas perfectamente calculadas. Escalones pulcramente perfilados por los que se asciende sin resollar. De faltarnos el aire, culpemos al pulso adictivo de la historia con el que el autor nos lo quita a su antojo; los personajes están escritos para ti, para que te vistas con ellos, sufras con sus desvelos, corras impaciente por sus prisas, te inquietes con sus ansias y desees con sus anhelos.

Esta es la primera novela de Carlos Ortega, pero es evidente que el escritor tiene unas tablas que no puede disimular y una calidad que Dos bigotes ha hecho muy bien en dar a conocer. Se dice que la editorial apuesta por proyectos de calidad y este es un buen ejemplo. Personalmente, les estoy más que agradecida por la oportunidad que me han brindado de conocer al autor y su trabajo. A vosotros, no puedo dejar de recomendaros, vivamente, que hagáis lo mismo. Que no se os vaya a ir el santo al cielo y devorad esta novela. ¡Corred!

El santo al cielo

 

Un pensamiento sobre “El santo al cielo, de Carlos Ortega Vilas”

  1. Hay quien cree que las mejores novelas del género negro han de escribirse en cualquier lugar del Mundo excepto España. Me recuerda lo que le ocurrió al mismísimo Cristo cuando fue a predicar a “su propio pueblo” y la Biblia recoge los comentarios que hacían aquellos que habían jugado con Jesús siendo niño “¡Toma! ¿pero ese no es el hijo del carpintero José y de María? ¿Y desde cuándo salió algo bueno de Nazaret?” De ahí viene el dicho “Nadie es profeta en su Tierra”; según esto Einstein, Schrödinger, Shakespeare, Cervantes son unos ineptos en su tierra porque fueron niños… unos niños tontos. Así es que “ningún español puede ser un genio del género Negro” sólo porque es español y “nadie es profeta en su tierra”. Para desmentir que en Hispania no hay ley alguna que impida que surja un ESCRITOR DE NOVELA NEGRA mucho mejor que el pésimo escritor que pario, por poner un ejemplo. “EL CÓDIGO DA VINCI” o la birria de “EL PÉNDULO DE FOUCAULT”, puede comprobarlo leyendo UNA NOVELA NEGRA GENIAL A NIVEL UNIVERSAL. El llamarte Jhon Helmuth no provoca, por arte de birlibirloque, que seas capaz de escribir una soberbia novela negra como es El Santo Al Cielo de Carlos Ortega Vilas. Porque Carlos Ortega Vilas nació en Hispania, pero pudo haber nacido en otro país donde su nombre fuera Jhon Helmuth y seguiría siendo el mismo escritor de PRIMERA. Compruébalo, con la ventaja que, siempre, la literatura escrita en español es mejor que la mejor traducción de cualquier otro idioma.

    Cristo, si fue profeta en su tierra. Otros, guardando las inmensas distancias TAMBIÉN.

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