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Noche, de Bernard Minier

Bernard Minier

Noche – Bernard Minier por Fernando Terrádez.

“Éste (Servaz) tuvo la sensación de que entre bambalinas había un demiurgo que los manipulaba como marionetas a los tres, tirando de unos hilos invisibles…Una sombra cuya identidad adivinó, antes de que se pronunciara su nombre, con el convencimiento de que iba a agrandarse y a envolverlos en sus tinieblas.”

Bernard Minier, Noche

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Biografía

Bernard Minier (Béziers, 1960) pasó su infancia en Montréjeau, al pie de los Pirineos franceses y estudió en Tarbes y Tolouse, donde se ambientan sus novelas. En la actualidad vive en el departamento de Essonne, en la Isla de Francia. Estudiante frustrado de Medicina, trabajó para el Servicio de Aduanas de Francia antes de dedicarse por completo a la escritura. Su primera novela, Bajo el hielo (2011), obtuvo un gran éxito siendo traducida a una docena de idiomas. En ella aparece por primera vez el personaje principal de su obra, el capitán Martin Servaz, un policía de Toulouse de gran humanidad y con una pasión por las sinfonías de Mahler que comparte con su antagonista, el psicópata Julian Hirtmann. En cada una de las novelas de Minier, Martin se ve obligado a resolver una serie de crímenes horrendos obra de la mente privilegiada y enferma de Hirtmann. La segunda novela de Minier, El Círculo(2012) es la continuación de Bajo el hielo. Nos encontramos con la misma ambientación, los mismos personajes y la misma obsesión de Martín Servaz por el asesino en serie Julian Hirtmann. Dentro de la misma saga ha escrito No apagues la luz(2014), Noche(2017) y Soeurs(2018), pendiente de publicar en España. Además de la serie de novelas del comandante Servaz, ha escrito otro thriller ambientado en Estados Unidos, pero que no ha sido traducido en España,Une putain d’histoire (2015). Su obra ha recibido el Premio Polar en el Festival de Cognac en dos ocasiones, el Premio de l’Embrouchure y el Premio de las Bibliotecas y las Mediatecas Cognac.

Noche, de Bernard Minier

Sinopsis

La cuarta entrega de la serie del comandante Martín Servaz se inicia con el asesinato de una joven en la iglesia de Santa María en Bergen. Hasta allí se desplaza para investigar el caso la policía de Oslo Kirsten Nigaard. El rastro del asesino le lleva hasta una plataforma petrolífera noruega donde encuentra unas fotos de Servaz tomadas por el asesino, y entre ellas las de un niño, Gustav, que se convertirá en uno de los elementos claves de la novela. Paralelamente, en Toulouse, Servaz entra en coma después de ser disparado en el corazón por Jensen, un depredador sexual, cuando intentaba detenerlo junto con su compañero el teniente Vincent Espérandieu. Tras despertar del coma, Servaz y Kirsten iniciarán una investigación que llevará de nuevo al policía de Toulouse a enfrentarse al asesino en serie Hirtmann. Esta vez, sin embargo, Servaz tendrá que lidiar con giros inesperados fruto de la mente analítica y obsesiva del psicópata

 

 

Reseña

Noche es un thriller psicológico francés o novela polar, como se llama ahora en la época de las etiquetas. Es un libro para leer junto al fuego en un día de tormenta o de nevada, o incluso en la terraza del apartamento de la playa. Tiene todos los ingredientes de un bestseller: un policía atormentado por un crimen mal resuelto que según la opinión de los que le rodean ha padecido un cambio de personalidad después de volver de un coma, un depredador pervertido que instiga constantemente a sus víctimas, una policía noruega con una vida secreta un poco turbia, una pareja de profesores universitarios cuyas juegos sexuales rayan el morbo, un niño enfermizo, y por supuesto el antagonista, un psicópata con una mente privilegiada dedicada a asesinar por placer, un personaje similar al Hannibal Lecter de El silencio de los corderos. Todos ellos actuando en un ambiente invernal, desde una gélida plataforma petrolífera noruega hasta los pequeños pueblos nevados del pirineo francés o de las idílicas poblaciones de montaña austríacas.

La trama de Noche engancha desde el primer momento por todos los elementos que se van añadiendo, configurando una red de la que no puedes perder detalle. En cualquier momento aparece un elemento sorpresa, un argumento secundario que te lleva de un lado a otro sin ningún tipo de misericordia. Todos los finales de cada uno de los capítulos acaban en momentos de suspense, lo que te obliga a querer seguir leyendo. Con cada uno de estos ingredientes se irá cocinando un plato de lo más exótico e inesperado, a un fuego a veces demasiado lento, pero que el lector siempre querrá ir saboreando, probando pequeñas cucharadas, aunque a veces les falte un poco de sal o por el contrario sean demasiado amargas.

Sin embargo, la novela también tiene sus puntos débiles. Uno de ellos son las situaciones poco creíbles que aparecen desde el inicio de la novela y que son narradas como verosímiles, como cuando la policía de Oslo es insultada en el tren a Bergen por su compañera de vagón, hasta casi al final con una operación quirúrgica de lo más improvisada. Además, no añade nada nuevo a novelas del mismo estilo como la que he citado antes, ya que incluso el doctor Hannibal Lecteres un personaje más complejo que el siniestro fiscal y asesino en serie Julian Hirtmann. Excepción hecha de una serie de asesinatos que le hacen brillar a lo largo de la novela, los personajes como la agente de la Kripos, Kristen Nigaard, los ayudantes de Hirtmann, Rolandy Aurore Labarthe, o incluso el propio depredador sexual Jensen, están más perfilados que el antagonista de la novela.

Tampoco creo que juegue muy a su favor el exceso de estadísticas, de datos, que en mi opinión son innecesarios en la novela. Al lector no le hace falta saber el número de helicópteros accidentados al intentar llegar a una plataforma petrolífera, ni que se le dé una definición aclaratoria de alguna institución judicial o policial europea.

Por otra parte, la novela tiene una ambientación que engancha desde el primer momento:la nieve, el frío, la lluvia que te cala hasta el alma, y que te persigue a lo largo de toda la trama. Los fragmentos de la novela que transcurren en ese paisaje invernal son las más brillantes, desde el refugio donde se alojan unos excursionistas al caer la noche en la montaña hasta la muerte acontecida en un bosque nevado a las afueras de un hospital.

Resulta también interesante el juego de pistas mediante nombres falsos del ex fiscal Hirtmann o las constantes referencias culturales que van desde Mahler hasta Guns N’Roses o Airplane Man en lo musical y Edgar Allan Poe, Jack London y Rimbaud en lo literario.

Para terminar, el atractivo de Noche radica en dos elementos clave. Por un lado, la maldad que domina, que mueve los hilos, por mucho que el personaje principal crea que controla las situaciones. Una maldad fría, sin escrúpulos, que no se mueve por impulsos. Por otro lado, Servaz, un policía humano, torpe como nosotros, al que le ocurren acontecimientos paralelos que desconoce, como a nosotros, pero que siempre está por encima del antagonista gracias a su perseverancia.

 

 

 

No apagues la luz, de Bernard Minier

No apagues la luz – Bernard Minier – Thriller – Salamandra por Josevi Blender.

“Buena novela a las que ya nos tienen acostumbrados los franceses, trasegando por la misma premisa fundamental en torno a la que giran algunas de las novelas de más allá de los Pirineos. Japrisot. Lemaitre.

La verdad o la ilusión o la mentira. La palabra de unos contra la de otros. Saltando los resortes de la seguridad en la que creíamos movernos. Con consecuencias devastadoras para la estabilidad de la vida cotidiana.

Esto le ocurre a Christine, presentadora estrella de la radio, con un prestigioso novio dedicado a asuntos aeroespaciales, muy común entre la gente que vive en Toulouse, donde se desarrolla la novela. Una industria que se nos desmitifica, quitándole la aureola de semiheróica, y presentándola como una amalgama de intereses políticos y personales, que también sirve para desarrollar subtramas en sitios míticos como la Ciudad de las Estrellas en Moscú o en la mismísima Estación Espacial Internacional. También tiene su
dosis de crítica del sistema, del abandono del individuo cuando éste se aparta del natural desarrollo, de la ceguera ante la existencia de otros submundos en la ciudad fuera del glamour de los viajeros de las estrellas.

Christine debido a extrañas circunstancias en las que se verá envuelta, pierde paulatinamente trabajo, compañeros, amigos e incluso de manera de vida.¿Es posible que pueda sucederle esto a una persona? ¿Existe un complot para arruinarle la vida? ¿Es político o personal? ¿Quién está detrás? ¿Por qué? ¿Ha perdido Christine la cabeza? ¿O nunca la tuvo en su sitio? Paralela y extraoficialmente, del caso se ocupa Martín Servaz, policía de baja en una casa de reposo por sus problemas psicológicos laborales, protagonista en su ya tercera aparición tras las novelas “Bajo el hielo” 2011 y “El Circulo” 2013.

Estas preguntas se nos van respondiendo en el transcurso de la lectura, con giros narrativos que transforman una novela en otra. Buena para quienes amen las tramas psicológicas.”

No apagues la luz