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Proyecto en negro, Lorenzo Lunar

Proyecto en negro – Lorenzo Lunar – Novela negra por JoseVi Blender

Estamos ante una novela que dispone de todos los elementos del género, pero con unas escenificaciones muy peculiares.

Tenemos caso, el asesinato de Cuco Mondongo, un indigente que aparece en las alcantarillas tras una riada con un cuchillo en el pecho. Tenemos pareja de policías, el capitán César Sánchez, al que han adjudicado a un ayudante, Lázaro Andrés. Unos caracteres antagónicos. Chulo, violento, mujeriego de Sánchez, de refinados modales y vocabulario adecuado el de Lázaro, gordito y sudoroso. Y el jefe, el coronel Hernández Padrón, que como bien apunta Sánchez, de iniciales HP, si lo que pensamos.

A partir de aquí se va descubriendo la existencia de El Proyecto, en el que todos están en cierta manera implicados, o lo van a estar. Divertida resolución con un final de hondas repercusiones en los intereses nacionales cubanos, pero surrealista, se me escapa si se puede hacer una segunda interpretación de este final.

Todo ello ocurre en La Ciudad, Cuba, y el panorama es el de las calles, nada de política, superficialmente. Y en las calles se vive el calor, y el sexo. No sé si será real el tópico pero está presente, con escenas de alto contenido erótico.

Lorenzo Lunar, nació en 1958 en un barrio marginal de Santa Clara. Ha publicado más de una decena de libros dentro y fuera de Cuba. Es, además, un excelente cultivador del relato breve, lo que le ha valido para conquistar en tres ocasiones el Premio de Relatos de la Semana Negra de Gijón (1999, 2001 y 2005). Ha sido nominado para el Premio Hammett. En 2012 recibió el galardón del Premio La Pluma de Cristal por ser el escritor más leído en la República de Cuba.

Esta es la segunda novela del protagonista tras “Mundos de sombras” de 2011.

– ¿De no ser escritor le hubiera gustado ser?

– Cantante de bolero.

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No soy un monstruo, de Carme Chaparro

No soy un monstruo, de Carme Chaparro, editorial Espasa por Germán González.

No hay nada más sano que tener capacidad de autocrítica. Ya sean buenas o malas, pero siempre viene bien saber examinar cualquier aspecto de tu vida, comenzando por el laboral y continuando por el creativo. Esa es la principal virtud de la periodista y presentadora Carme Chaparro en su primera novela ‘No soy un monstruo‘, una intensa novela criminal que explora los secretos más oscuros no sólo de los policías que están al frente de una investigación sino de los informadores que deben cubrir este tipo de noticias más duras.
Chaparro no da respiro. Desde el inicio la trama nos conduce a los entresijos de la típica investigación policial por el secuestro de un menor y nos perfila a personajes muy arquetípicos: la policía ruda con un lado emocional que esconde para ganarse el respeto de subordinados y compañeros en un mundo profesional muy machista y la periodista de éxito que es conocida por sus constantes apariciones en televisión lo que le ha abierto las puertas del mundo editorial. Exactamente un reflejo de muchas ferias del libro repartidas por España y de la que la propia autora no está libre de sospecha.
Sin embargo, demuestra capacidad para domar la narración, acelerando y pausando los momentos de intensidad de la trama, pese a que a veces se le va la mano describiendo excesivamente situaciones en mitad de la locura de la investigación. También nos enseña como los giros narrativos  pueden avivar y animar una historia que tiende a hacerse repetitiva cuando se usa, de forma íntima, muy pocos personajes. Y es precisamente esa voluntad de sorprender la que le resta puntos a la novela ya que la autora se empeña en querer llevar al máximo su originalidad a riesgo de desmontar todo un excelente planteamiento policial. Al margen quedan los daños colaterales, se puede decir casi irreversibles, en algunos personajes secundarios por esta espiral de sorpresas que luego dejan algunos cabos sueltos.
El gran acierto de Chaparro es recordarnos la dureza de la vida. Como periodista ha tenido que enfrentarse a situaciones reales que ha sabido reflejar en su libro (impagable es la referencia al gacetillero de Tarragona) y que expone de forma cruda, sin gota de maquillaje, lo que aumenta el impacto sobre el lector. Los que compartimos profesión y sección podemos ejercitar la memoria y jugar a identificar los hechos que narra con algunos casos reales. Su facilidad para narrar la angustia y el sufrimiento demuestra que es una gran observadora y analizadora de la realidad.
La autora también es capaz de sacar el látigo con los medios de comunicación y hacer un curioso ejercicio de ponerlos ante el espejo para enseñar el precio que pagan al contar miserias por los niveles de audiencia. Y lo hace de la mejor forma posible, obligando a una periodista a cruzar la frontera y sacando los trapos sucios de uno de esos redactores jefes sensacionalistas que antepone los intereses personales y del medio por encima de sus trabajadores.
No soy un monstruo‘ narra la carrera contrareloj de una inspectora de policía y todo su equipo de profesionales para encontrar a un niño de cuatro años desaparecido, en un caso que recuerda mucho a otro que ocurrió dos años antes y que todavía genera pesadillas en la protagonista. Como contrapunto conocemos a una periodista y presentadora de éxito que se volcará en ofrecer información sobre este suceso. Las dos mantienen un extraño vínculo que las marcará durante toda la novela. Con este libro, Chaparro, nacida en Barcelona en 1973, ganó el Premio Primavera de novela 2017 convocado por Espasa y dotado con 100.000 euros. La propia autora explicó durante el acto de comunicación del galardón que es una obra “negra y oscura” con capítulos de cierta crudeza y añadió que “este libro habla de monstruos, pero no los de fuera, sino el que todos llevamos dentro”. Igual con autocrítica somos capaces de encontrarlos.
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El imán y la brújula, de Juan Ramón Biedma

El imán y la brújula, Juan Ramón Biedma, 2017. por Graziella Moreno

Ediciones B SA, para el sello B de Bolsillo.

AUTOR: Juan Ramón Biedma, nace en Sevilla. Entre otras actividades, ha trabajado como locutor de radio, guionista, crítico musical y cinematográfico. Sus relatos han aparecido en diversas publicaciones y antologías (La lista negra, Libertad condicionada y otros relatos, Guernika variaciones, Aquelarre, Lava negra, Obscena…). Su primera novela es El manuscrito de Dios (2005), a la que siguen El espejo del monstruo (2006), El imán y la brújula (2006), El efecto Transilvania (2008), Riven. La ciudad observatorio (novela gráfica, 2009), El humo en la botella (2010), Antirresurrección (2011) y La lluvia en la mazmorra (2016)). Sus obras han sido traducidas al portugués, ruso, griego, alemán y turco. Tus magníficos ojos vengativos cuando todo ha pasado (Lengua de Trapo, 2015) ha sido galardonada con el Premio Valencia de Novela Negra en su segunda edición.

SINOPSIS: En la Sevilla de 1926, Éctor Mena es requerido para recuperar dos películas tipo snuff que constituyen una trilogía filmada catorce años atrás. Los responsables eran siete jóvenes transgresores, admiradores que cualquier forma de malditismo en el arte y pertenecientes a lo más alto de la sociedad de la época, hasta el punto de que la Casa Real está interesada en su recuperación. En su búsqueda Éctor recibe la ayuda de Piancastelli, un individuo enigmático capaz de extraños prodigios, así como de Séptima, sobrina de uno de los miembros del grupo de realizadores de las películas. El recorrido que se hace por el Madrid de los años veinte, mientras se reconstruye la vida de cada integrante del grupo, muestra el cambio en el país y nos enfrenta a los bandos que han terminado por hacer de las películas una cuestión de estado. En paralelo vemos a Jacinto Ortega, quien aparentemente se dedica a degollar niños para extraer su sangre…

RESEÑA: A pesar de que abordo las historias de Juan Ramón Biedma con la intención de paladear cada frase, el ansia por saber más, por llegar al final, ha hecho que las páginas hayan girado veloces hasta la 331, para inmediatamente volver a empezar, y ahora sí, para disfrutar en el sentido más extenso de la palabra.

Biedma hace un retrato crudo de la degradación más profunda que se esconde en las calles y en los palacios. Una Sevilla a finales de noviembre, fría, recorrida por “una niebla amarillenta desconocida, oxidada”. Un Madrid, gris, lluvioso, en pleno cambio político con el general Primo de Rivera en el poder. Un protagonista, Éctor, que sobrevive metiéndose en el cieno que le rodea, que recorre un camino de autodestrucción a la caza de tres películas malditas: Donatien, Alphonse y François, hechas por un grupo, los saturninos, “que pretendía arrancarse la necesidad de Dios, de cualquier dios, usando los métodos más abominables”. Un grupo de jóvenes ricos, inteligentes, de la alta sociedad, que llevan su deseo de innovar el arte (y por qué no decirlo, de paliar su hastío y su aburrimiento) hasta las últimas consecuencias en películas en las que dan rienda suelta a la imaginación más nauseabunda, con escenas capaces de repugnar hasta al más endurecido. Y por encima de todos los personajes, planea la sombra del poder que mueve los hilos, para demostrar que la convicción de que somos dueños de nuestros actos no es tan acertada, que por mucho empeño que pongamos, siempre hay quien nos pone palos en las ruedas.

Capítulos breves, escenas medidas en las que el autor muestra, exhibe las conductas. Cada paso que da el protagonista y los que le acompañan supone bajar un escalón más en la inmundicia, en la miseria humana que no sabe de clases sociales. Y conoceremos también a quien comete actos execrables por amor, por desesperación, que llegará a sacrificar su propia vida por un bien mayor. ¿Hasta dónde es capaz de llegar el ser humano? Es una pregunta que planea sobre toda la novela, en la que los silencios, los gestos, las verdades a medias, dicen mucho más que los discursos. Una historia para reflexionar, para entender y para entendernos. Imprescindible para los amantes del género y del autor.

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