Te quiero porque me das de comer, de David Llorente

compartir

Te quiero porque me das de comer – David Llorente por Luis V


«A veces (en Carabanchel) cantan los pájaros: son pájaros roncos, pájaros a los que se les ha debido de practicar alguna traqueotomía, pero son pájaros que (a pesar de todo) no quieren dejar de cantar». Título: Te quiero porque me das de comer: Autor: David Llorente: Publicada por: Editorial Alrevés: Número de páginas: 320: Primera edición: mayo de 2014: Dedicada: a Clara (no especifica quién es): Precio: barato (en SomNegra además: 5% de descuento y envío gratis). Fría, salvaje, extraña, distinta, insensible, impresionante, adictiva, valiente, esperpéntica, castiza, brutal, sorprendente, cruel (no más que la vida), excepcional. La obra se desarrolla íntegramente en el madrileño barrio de Carabanchel entre los años 1993 y 2003, y narra (3ª persona) la vida y peripecias de Max Luminaria, brillante cirujano y asesino en serie, que mantiene con el alma en vilo a sus habitantes. Carabanchel es un barrio como otro cualquiera. ¿Como cualquier otro? Bueno, como cualquiera donde no falten putas, drogas, gitanos, ludópatas, mafias, yonquis, chinos, violencia, bares, camellos, macarras, desesperación, vinos y partidas de mus: (en la novela también hay un Simago y un Blockbuster). Pues resulta que tengo el privilegio de compartir un grupo de WhatsApp con avezados literatos, y el otro día les comenté: «Por cierto, no sé si lo habréis leído, pero llevo 70 páginas de este libro (adjunté foto de la portada) y me está sorprendiendo, pero que muy gratamente»: a lo que el primero que contestó aclaró: «no tiene término medio, o te encanta o lo odias»: entendible. David Llorente Oller, (Madrid, 8 de marzo de 1973, escritor y dramaturgo, se cría en Carabanchel: estudia Filología Hispánica: su primera novela, «Kira», obtiene el Premio Francisco Umbral de novela corta 1998: con la segunda, «El bufón» (año 2000), gana el Premio Ramón J. Sender de Narrativa: sobre la tercera hablaré más adelante. Entre otros, impregnan el ambiente carabanchelero, listados de los siguientes: recetas, meteorología, detritus, resultados electorales, libros más vendidos, películas más vistas, premios (varios), efemérides: unos le confieren intensidad, velocidad, ritmo: otros, como las patologías, están directamente vinculadas a alguno de sus protagonistas: en ocasiones también sirven para que descanse la intelectualidad lectora. Otro recurso muy logrado que aporta información a la trama son las noticias de prensa (El Correo de Carabanchel). ¿Escribí que la novela narraba la vida y peripecias de Max Luminaria? pues es una verdad a medias: Max es el protagonista principal, pero no tendría ningún sentido sin el otro protagonista principal: el barrio de Carabanchel (y su gente): también son protagonistas (aunque no salen) los siguientes: el autor, el lector, quien aconseja esta lectura, el bibliotecario que osa prestar este libro, el librero que lo vende, y cualquier otro ser humano. ¿Humano? Sí, humano, aunque conociéndoles no hacen justicia a tal adjetivo. «Los asesinos en serie (los psicópatas: los asesinos potenciales) viven entre nosotros y no siempre son violentos: mienten y manipulan y no tienen ningún sentimiento de culpa: hacen la vida imposible a quienes los rodean y, sin embargo, son casi imposibles de reconocer: son encantadores, embaucadores: todo el mundo quiere estar cerca de ellos.» En el año 2002 David Llorente se traslada a vivir a Praga (República Checa), donde trabaja de profesor de literatura española, y escribe «Ofrezco morir en Praga» y también: ¿Nos estamos volviendo locos? No es correcta del todo esa pregunta, pero sé por donde vas y tienes razón: en una reseña digital no tiene ningún sentido aportar datos biográficos, (el que quiera seguir ampliando que tire de Google). Glacial, insumisa, atroz, tajante, descarnada, aséptica, cruda, osada, original, dura, fascinante, irónica, perturbadora, rompedora, bárbara. ¿Que no es una novela para cualquiera? Pues claro que no, si alguno desea ser un cualquiera que lea los mismos libros que leen los cualquieras: tampoco ésta es una reseña como las demás: o sí, depende a quién le preguntes. La novela tiene dos partes: entre ambas transcurren 10 años: se observa la evolución de los personajes: está estructurada en capítulos cortos (cada uno encabezado, a modo de título, por una frase en minúsculas: y en negrita): se leen del tirón: no hay puntos y aparte (no hay párrafos, no son necesarios): utiliza los dos puntos (:) y el punto y seguido y los paréntesis. No hay diálogos (como tales). En un principio esta atípica disposición puede parecer compleja, pero permite seguir el hilo (los hilos: varios ovillos) sin esfuerzo: historias paralelas, (otras convergen), contadas de manera simultánea (es la historia de un barrio): infinidad de personajes entran y salen de la novela (hasta el final de la misma): otros permanecen. ¿Que si todos tienen que ver con la trama? Entiendo que sí, (le repito que es la historia de un barrio: con gente). La bajeza moral habita entre nosotros. «No todos los chinos son delincuentes o pertenecen a la mafia, pero todos han usado los servicios mafiosos para venir a España, traer familiares, obtener préstamos o contratar trabajadores: digamos que el ciudadano chino de a pie es gente honrada, pero no puede mover un dedo sin autorización de la mafia.» Si por regla general no se puede asegurar que «este cura no es mi padre», en el barrio de Carabanchel mucho menos: allí nadie es el que parece, (o igual sí): la gente se conoce: se aprecia: se saluda: se mata. ¿Que en ocasiones se viven escenas desagradables? Así es la vida. Malo, dañino, asqueroso, ladino, fulero, mangante, rastrero, irrespetuoso, perverso, aprovechado, vicioso, criminal, despreciable, ignominioso: (me quedo muy corto). ¿Que no es tan malo el ser humano? ¡Que te pongan en determinada situación y luego me lo cuentas!: (algunos personajes al principio tampoco parecían malos). ¿Es bueno un padre, un hijo, un profesor, un cura, un perro, un policía? ¿Eres bueno, lector?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *