Archivo por meses: abril 2017

Muero y vuelvo, de Rafael Guerrero

Muero y vuelvo – Rafael Guerrero por Alberto Pasamontes

Círculo Rojo Editorial 2013

El detective privado Rafael Guerrero (personaje) está a punto de tener un disgusto en un viaje de trabajo a Túnez. Gajes del oficio. De vuelta a España, se verá embarcado, debido a una inesperada concatenación de hechos que escapan a su control, en una nueva investigación que le llevará a visitar Budapest, Barcelona y Río de Janeiro.

Así comienza Muero y vuelvo (Círculo Rojo 2013), la segunda novela de Rafael Guerrero (escritor). Sí, no me he equivocado con el nombre. El personaje y el escritor comparten nombre y profesión. Y es que son la misma persona. Rafael Guerrero, además de escritor, es investigador privado y tiene su propia agencia de detectives (no me digan ustedes que no mola). De modo que, si alguien tiene autoridad en este país para escribir novelas de detectives, es él.

Guerrero sabe de lo que habla, es algo que se nota nada más comenzar a leer, y que aporta un plus de interés y verosimilitud a Muero y vuelvo. Empeñado en mostrarnos el trabajo del detective tal y como es (viajes, largas esperas, discreta vigilancia, entrevistas con clientes, contactos y colegas), la historia avanza a un ritmo más lento y menos artificioso de lo que lo hacen otras novelas de género negro. Guerrero huye de las espectaculares escenas de acción para centrarse en lo verdaderamente importante: la investigación, el método, la resolución, para bien o para mal, de la investigación en curso. En ocasiones, la verdad, los hechos, no son los que le gustarían. Incluso pueden entrar en conflicto con sus valores o sus sentimientos, pero ha de mantenerse fiel a su cliente, ser honrado con quien le paga y consigo mismo. No siempre es fácil, pero es lo correcto.

Por supuesto, hay momentos peligrosos en esta historia. También hay engaños, medias verdades, mentiras ocultas, amigos incondicionales y mafiosos cabreados. Y una mujer, claro. Siempre hay una mujer, que en este caso será el nexo que conectará un hotel de lujo de Budapest con una favela de Río de Janeiro, y que hará que Rafael Guerrero muera y vuelva. Pero no del modo en que ustedes piensan.

Muero y vuelvo

No apagues la luz, de Bernard Minier

No apagues la luz – Bernard Minier – Thriller – Salamandra por Josevi Blender.

“Buena novela a las que ya nos tienen acostumbrados los franceses, trasegando por la misma premisa fundamental en torno a la que giran algunas de las novelas de más allá de los Pirineos. Japrisot. Lemaitre.

La verdad o la ilusión o la mentira. La palabra de unos contra la de otros. Saltando los resortes de la seguridad en la que creíamos movernos. Con consecuencias devastadoras para la estabilidad de la vida cotidiana.

Esto le ocurre a Christine, presentadora estrella de la radio, con un prestigioso novio dedicado a asuntos aeroespaciales, muy común entre la gente que vive en Toulouse, donde se desarrolla la novela. Una industria que se nos desmitifica, quitándole la aureola de semiheróica, y presentándola como una amalgama de intereses políticos y personales, que también sirve para desarrollar subtramas en sitios míticos como la Ciudad de las Estrellas en Moscú o en la mismísima Estación Espacial Internacional. También tiene su
dosis de crítica del sistema, del abandono del individuo cuando éste se aparta del natural desarrollo, de la ceguera ante la existencia de otros submundos en la ciudad fuera del glamour de los viajeros de las estrellas.

Christine debido a extrañas circunstancias en las que se verá envuelta, pierde paulatinamente trabajo, compañeros, amigos e incluso de manera de vida.¿Es posible que pueda sucederle esto a una persona? ¿Existe un complot para arruinarle la vida? ¿Es político o personal? ¿Quién está detrás? ¿Por qué? ¿Ha perdido Christine la cabeza? ¿O nunca la tuvo en su sitio? Paralela y extraoficialmente, del caso se ocupa Martín Servaz, policía de baja en una casa de reposo por sus problemas psicológicos laborales, protagonista en su ya tercera aparición tras las novelas “Bajo el hielo” 2011 y “El Circulo” 2013.

Estas preguntas se nos van respondiendo en el transcurso de la lectura, con giros narrativos que transforman una novela en otra. Buena para quienes amen las tramas psicológicas.”

No apagues la luz

El santo al cielo, de Carlos Ortega Vilas

El santo al cielo. (2016)

Autor: Carlos Ortega Vilas.

Diseño de portada: Raúl Lázaro

Editorial: Dos bigotes.

por MONTSE GALERA

Sobre el autor: Carlos Ortega Vilas nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1972. Escritor, profesor de español —labor que ha desempeñado tanto en España como en Grecia—, corrector profesional y de estilo, ha sido responsable entre los años 2007 y 2014 de los cursos de escritura de relato en Letra Hispánica (Salamanca). Desde 2015 coordina los talleres de escritura creativa Fuentetaja en Las Palmas de Gran Canaria. Colabora asimismo con El País en la edición digital de El Viajero. Es autor del libro Tuve que hacerlo y otros relatos (Baile del Sol, 2015). Sus relatos han aparecido en diversas antologías, como Diario del Padre Tadeus Rintelen / Resaca negra (Ediciones Hontanar, 2013), A los cuarenta y otros relatos en crisis (Ediciones Beta, 2011) o La lista negra: nuevos culpables del policial español (Salto de Página, 2009), entre otras.

Sinopsis: Aldo Monteiro, inspector jefe de la Brigada de Homicidios y Desaparecidos de la Policía Nacional, tiene una debilidad: los santos. Conoce el martirologio de memoria y no pierde ocasión de demostrarlo. Sin embargo, cuando el teniente Julio Mataró, su enlace con la Guardia Civil, le revela el nombre del cadáver que están contemplando, experimenta cierta decepción: «Orion Dauber» no posee resonancias muy cristianas. Tampoco hay nada en ese piso, cerrado desde el interior, que confirme su identidad: no se ha encontrado huella alguna. ¿Quién es Orion Dauber? ¿Y qué relación guarda con Daniel, un adolescente desaparecido dos años atrás cuyo caso sigue obsesionando al inspector?

Silvia lleva una vida rutinaria que parece perseguir un único propósito: anestesiar los recuerdos. Tal vez por eso no es muy amiga de apegarse a los objetos. A excepción, quizás, de ese prendedor que lleva en el abrigo y del que ya no puede prescindir. Un viejo alfiler de sombrero que pronto adquirirá una función más temible. Algo que todavía desconoce… como tampoco sabe que, desde hace unos meses, alguien la sigue.

Es invierno. Quedan pocos días para Navidad. Aldo y Julio se enfrentan al caso más complejo de sus carreras, un juego de apariencias y equívocos que se entrecruzará con el destino de Silvia, marcado por un hecho del pasado que se extiende como una sombra amenazadora sobre todos los personajes.

Reseña: Es un placer reseñar una novela que te ha parecido magnifica, sobre todo si su recién nominación a los Premios Mejor Novela VLCNEGRA 2017 viene a confirmártelo. Aun así, he de reconocer que en cuanto me comprometí a escribir estas líneas lo primero que hice fue ladear la cabeza y hacer un rápido cálculo de cuántas páginas comprendía su grosor: casi 600. Bien. Vale. No pasa nada. El mundo es de los valientes. Pero es que cuando el autor empieza su historia desvelando la autoría del crimen no puedes evitar preguntarte si 600 no van a ser muchas. ¿Cómo las va a llenar?

Pues estupendamente. Con giros, regiros, quiebros y magníficos puntos de tensión con los que Carlos Ortega arma una historia que va creciendo sin tregua; la edifica mediante una gran cantidad de diálogos ensamblados como si se tratara de una escalera de caracol con sus huellas y contrahuellas perfectamente calculadas. Escalones pulcramente perfilados por los que se asciende sin resollar. De faltarnos el aire, culpemos al pulso adictivo de la historia con el que el autor nos lo quita a su antojo; los personajes están escritos para ti, para que te vistas con ellos, sufras con sus desvelos, corras impaciente por sus prisas, te inquietes con sus ansias y desees con sus anhelos.

Esta es la primera novela de Carlos Ortega, pero es evidente que el escritor tiene unas tablas que no puede disimular y una calidad que Dos bigotes ha hecho muy bien en dar a conocer. Se dice que la editorial apuesta por proyectos de calidad y este es un buen ejemplo. Personalmente, les estoy más que agradecida por la oportunidad que me han brindado de conocer al autor y su trabajo. A vosotros, no puedo dejar de recomendaros, vivamente, que hagáis lo mismo. Que no se os vaya a ir el santo al cielo y devorad esta novela. ¡Corred!

El santo al cielo